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INTRODUCCIÓN
1. MARCO DE REFERENCIA
2.
UN MODELO DE AUROEVALUACIÓN
Diseño
y proceso de autoevaluación
3.VALORACIÓN DEL PROCESO DE AUTOEVALUACIÓN
MEDIANTE GRUPOS DE DISCUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La
evaluación de la Calidad implica una preocupación de
las organizaciones públicas
y privadas por satisfacer al cliente e ir mejorando
tanto en los procesos como en los resultados. Las organizaciones
que se inician en este camino de la Calidad se caracterizan
por una concienciación e interiorización de una filosofía
de Calidad, en la participación e implicación de sus
Recursos Humanos, en la mejora continua y en el propio
aseguramiento de la Calidad.
Pero los temas de Calidad no son en ningún modo estáticos
e inmutables sino que, todo lo contrario, han ido evolucionando
y madurando al mismo ritmo que lo hacían las propias
organizaciones. En los años 80, las empresas se centraron
en la calidad del producto y del servicio apostando
por sistemas de calidad tipo ISO 9000 que se fundamentaban
en el exhaustivo control del producto. Diez años más
tarde, incorporaron aspectos fundamentales como la satisfacción
del cliente, el liderazgo y la participación en las
organizaciones y su orientación a la mejora continua
a través de los ciclos PDCA (Planificar, Implantar,
Chequear y Actuar) en lo que se denominó la Calidad
Total. Pero la evolución de la calidad no se detuvo
aquí.
En estos últimos años, la Calidad Total ha evolucionado
a lo que se denominan Modelos de Excelencia Empresarial.
Estos modelos, entre los que destacan los Premios Malcom
Baldrige en Estados Unidos, Deming en Japón o EFQM (European
Foundation for Quality Management) en Europa, incorporan
a los modelos anteriores la autoevaluación. Así, por
ejemplo, el Modelo de la EFQM, se fundamentaría en los
siguientes aspectos:
- En
un enfoque riguroso y estructurado sustentado en nueve
criterios de excelencia.
- En
una evaluación basada en hechos contrastables y no
en apreciaciones personales y subjetivas.
- En
mediciones objetivas que permiten observar su evolución
a través del tiempo.
- En
la realización de comparaciones entre diferentes organizaciones
de distintos ámbitos e incluso con otras áreas, departamentos
o unidades de la misma organización
Estos modelos de excelencia han calado hondo en nuestras
organizaciones y las universidades no se han quedado
al margen. La
búsqueda de la mejora continua en la enseñanza universitaria
para satisfacer las necesidades planteadas por la sociedad
ha derivado en la aplicación de estos métodos y conceptos
de calidad en la educación superior.
En
este contexto, es obvio que para que exista un sistema
de calidad en las universidades, previamente se ha de
analizar el mundo académico y establecer unos objetivos
globales, por los que, las universidades se orienten
en la mejora de sus procesos y sistemas de calidad.
Este análisis, en las universidades españolas fue realizado,
en un primer momento por el Consejo de Universidades
y, más tarde por la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación
de la Calidad y Acreditación).
En
ambas propuestas, se establece una autoevaluación que
trata de un modo introspectivo la salud de las organizaciones
que se tome de punto de partida para una orientación
hacia la Calidad (Buendía, 1996; Crespo, Anduiza, Méndez
y Méndez, 1999; De Miguel, 1996; Tejedor, 1997).
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1.
MARCO DE REFERENCIA
En
un primer momento, el programa de Evaluación Institucional
de la Calidad de las Universidades fue promovido por
el Consejo de Universidades y a propuesta del Excmo.
Sr. Ministro de Educación y Ciencia (Real Decreto de
1 de Diciembre de 1995). En dicho acuerdo se establecía
que a través de la Guía de Evaluación se dispondrá de
la preparación, coordinación y desarrollo del Plan Nacional
de la Calidad de las Universidades.
Todas
las acciones que se desprendían de este Plan tenían
como finalidad la implantación de una evaluación general
del Sistema Educativo. La metodología de evaluación
definida, tal y como se prevé en el contexto europeo
y en el Plan Nacional de la Calidad de las Universidades,
combinaba la Autoevaluación (Self-evaluation)
con la Evaluación Externa (Peer-evaluation).
La
autoevaluación, como proceso interno que es, se lleva
a cabo por la propia institución. Se trata de una reflexión
de carácter participativo acerca de la realidad de la
institución en relación con la calidad.
Más
tarde, La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
y Acreditación (ANECA) tomó el relevo en los temas de
Calidad en la educación superior siguiendo los temas
relacionados con las evaluaciones institucionales y
dio un peso fundamental a la metodología de autoevaluación.
La
ANECA es una fundación estatal creada por el Ministerio
de Educación, Cultura y Deporte, (autorización de Consejo
de Ministros de 19 de julio de 2002), en cumplimiento
de lo establecido en el artículo 32 de la L.O.U. (Ley
Orgánica 6/2001 de Universidades, de 21 de diciembre).
Tal
y como la propia ANECA señala, sus principales objetivos
son:
- Medir
y hacer público el rendimiento de la actividad universitaria,
para facilitar la toma de decisiones y la rendición
de cuentas a la sociedad.
- Impulsar la competitividad, comparabilidad
y transparencia
de las universidades para mejorar el nivel de calidad
del sistema universitario en su conjunto y de las
universidades en particular.
- Potenciar la mejora continua de la calidad docente, investigadora y de gestión
de las instituciones universitarias.
- Aportar información cualificada y comparable a las Administraciones
para facilitar la toma de decisiones basada en elementos
objetivos y fiables.
- Fomentar
la competitividad de las universidades españolas en
el ámbito europeo e internacional.
- Dotar al sistema universitario
español de un marco para asumir los compromisos del
nuevo espacio universitario europeo.
- Proporcionar
información a los estudiantes, sus familias y al conjunto
de la sociedad sobre la calidad de los centros universitarios.
- Estimular
a las universidades a la rendición transparente de
cuentas y al compromiso social.
Entre
los diferentes programas o actividades que desarrolla
la ANECA se encuentra el Plan de Evaluación Institucional
(PEI). El PEI evalúa las titulaciones universitarias de carácter oficial y que
tienen validez en todo el territorio nacional. Esta
evaluación utiliza criterios similares a los utilizados
por el Modelo de Excelencia EFQM y específicamente son
los siguientes: Programa formativo, Organización de
la enseñanza, Recursos humanos, Recursos materiales,
Proceso Formativo y Resultados.
El
PEI es un proceso de diagnóstico de las fortalezas y
debilidades que concluye con unas propuestas de mejora.
El objetivo de estas propuestas de mejora es la de aumentar
la calidad de la titulación evaluada y, tal y como señala
la ANECA en su guía, la de favorecer la obtención de
la homologación en su momento.
Este
proceso de evaluación está organizado en tres fases:
Autoevaluación, Evaluación externa e Informe final.
En
la fase de Autoevaluación, la titulación evaluada, a
través del Comité de Autoevaluación interno, describe
y valora su situación respecto a los criterios establecidos
enunciados anteriormente, seleccionando y proponiendo
los planes de mejora que consideran que deben ponerse
en marcha. El resultado de esta fase es el Informe de
Autoevaluación.
En
este informe se debe plasmar la realidad de la titulación
a través de la reflexión, descripción, el análisis y
de la valoración de todos los factores que inciden en
la misma. La redacción de este informe es un proceso complejo que requiere la participación
de todos los grupos de interés en la titulación (docentes,
no docentes, alumnos…), y que se recomienda que debe
ser el liderado por el equipo directivo de la titulación
y contar con
el apoyo y respaldo del Consejo de Gobierno de la propia
Universidad.
Mediante
la autoevaluación, la institución conoce la situación
de la enseñanza respecto de los criterios del modelo
propuesto por la ANECA, determinando cuáles son sus
fortalezas y debilidades, lo que constituye el elemento
de partida para proponer el plan de mejora. En opinión de Bolivar (1994),
en la autoevaluación, el centro genera procesos y establece
formas de trabajo dirigidas a la revisión de lo cotidiano
a favor del logro de un plan de mejora.
La
Revisión por Pares (Peer-review) es el proceso más utilizado
en la realización de la evaluación de las instituciones
universitarias. Este procedimiento ha sido utilizado,
de forma extensa, tanto para la acreditación como para
la mejora de las unidades de enseñanza en los países
anglosajones (House, 1993; Kells, 1992).
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2.-
UN MODELO DE AUTOEVALUACIÓN.
Para
el desarrollo de la evaluación interna proponemos un
enfoque metodológico cualitativo, orientado a recoger
el discurso social de los agentes implicados (alumnos,
profesores, y personal de administración y servicios)
de la universidad, mediante el análisis de Grupos de
Discusión y la aplicación de Cuestionarios de Estudio.
La Universidad de Granada,
en su propio proceso de autoevaluación, planificó la
creación de Grupos de Discusión para autoevaluar la
calidad de la enseñanza en todas sus titulaciones. El
propósito de este procedimiento es el de obtener información
de naturaleza cualitativa de un número limitado y predeterminado
de participantes.
Así pues; se llevó a cabo una
meta evaluación de todo el proceso de evaluación institucional
desde la selección del contactador o el diseño del grupo
hasta la interpretación del discurso en el grupo emitido.
Por último, se desarrolló un registro escrito de los
pasos dados hasta completar el informe y de los problemas
metodológicos, prácticos, teóricos ó de cualquier otro
tipo que fueron surgiendo y la forma de cómo se fueron
resolviendo.
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Diseño
y proceso de autoevaluación
El Grupo de Discusión propicia
la producción libre del discurso a través de la discusión
del tema propuesto, en éste caso sobre la calidad de
la enseñanza; reproduciendo en su composición y dinámica
las situaciones sociales de referencia y confrontación
ideológica de las actitudes y representaciones sociales
respecto a la calidad.
El proceso de esta metodología
incluiría:
o
Selección de
los participantes en los grupos e discusión. Los participantes
se deben seleccionar atendiendo al curso, al turno (de
mañana ó tarde), al género, al tener o no asignaturas
pendientes y a su participación
ó no en órganos de representación. Es decir,
el diseño de la composición del grupo se realiza teniendo
en cuenta todas las características sociodemográficas
que se considerarn relevantes a la hora de generar el
discurso social.
o
Categorización: En la unidad
de evaluación a realizar se establece una planificación
de categorías acorde con el tema a investigar. Siguiendo
esta metodología propia de análisis se identifican fracciones
en la dinámica de grupos.
El análisis de datos consiste
en examinar, categorizar, tabular ó reorganizar, de
alguna manera, la evidencia empírica de modo que de
cuenta de los propósitos iniciales del estudio. (Yin,
1984).
Atendiendo al desarrollo del
discurso del grupo en la Universidad de Granada se identificaron
cuatro fracciones ó subgrupos claramente diferenciados:
§
Fracción vocacional
§
Fracción institucional
§
Fracción crítica
§
Fracción independiente
Para la construcción de las
fracciones se atendió a los intereses de los participantes
dentro de la titulación, a los objetivos que se pretenden
conseguir con ella y a su comportamiento meritocrático
ó no mientras la cursan.
Respecto al esquema interpretativo
del grupo; la dinámica sintagmática u orden de aparición
de los temas emitidos por el grupo sigue una proximidad
semántica, un plano sintagmático o hilo argumental.
A partir de estos temas se
estableció el esquema interpretativo y las categorías
de análisis que genera el grupo para, a partir de ellas,
conocer su visión sobre la calidad y el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Entre los resultados más significativos
resultantes de esta metodología destacan:
|
Temas relacionados
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Motivaciones
y objetivos versus Salidas profesionales y valor
otorgado a la situación
|
|
Aspectos negativos
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Profesorado
Falta
de información
Proceso
de enseñanza-aprendizaje.
Planes
de estudio.
Secretaría,
problemas burocráticos y organizativos
|
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Posibilidades de mejora
|
|
Posibilidades
de participación.
Asunción
de responsabilidades por todos los actores (Universidad,
profesorado y alumnos)
Planteamientos
de cambios hacia la mejora.
|
A través de la repercusión
de la implicación activa de los agentes educativos parece
conveniente considerar los elementos que se han de producir
para mejorar el nivel de preocupación de los alumnos
como consecuencia de la actuación docente.
Profundizando en ésta idea
(Senge, 1990; Senge et al., 1995; Badoux, 1995; Langford
y Cleary, 1995) identifican la evolución relacional
entre profesor/alumno de la siguiente forma:
o
El Profesor como
proveedor de conocimiento y el Alumno como receptor
pasivo (HACER POR…)
o
El Profesor como
entrenador y experto y el Alumno como sujeto partícipe
del aprendizaje (HACER CON…)
o
El Profesor como facilitador,
consejero y provocador y el Alumno como inicio del aprendizaje
(CAPACITAR)
Para el aseguramiento de la
utilidad del proceso de autoevaluación interna es indispensable
que todos los agentes que intervienen en el proceso
educativo participen en la valoración de las unidades
evaluadas. Esta posibilidad alude, precisamente, a la
relación de aspectos fuertes y débiles seleccionados
como punto de partida para potenciar ó corregir futuras
experiencias.
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3.-
VALORACIÓN DEL PROCESO DE AUTOEVALUACIÓN MEDIANTE GRUPOS
DE DISCUSIÓN
La realidad de la experiencia
de autoevaluación mediante los grupos de discusión proporciona
una valoración en torno a la problemática planteada.
Los puntos de referencia que
ha utilizado la universidad de Granada han sido varios
siendo preferentes los propios alumnos, docentes y personal
de administración y servicios de la institución, a quienes
se les ha pedido que aporten “ideas para garantizar
una educación de calidad”.
En este contexto, la evaluación
interna se constituye como proceso, interno y participativo
de reflexión, necesario para reforzar actuaciones encaminadas
a la búsqueda de mejora. Esta realidad de autoevaluación,
en su fundamentación, atiende a la elaboración de un
“Informe Final” que refleja el trabajo de los comités
respecto a las percepciones y valoraciones realizadas
sobre las unidades de evaluación.
La disposición de este informe
supone un ejercicio de promoción de la mejora que necesita
del complemento de evaluación externa para completar
la eficacia del ejercicio de evaluación institucional.
Se establece, de esta manera,
un proceso de mejora continua de la calidad con el objeto
de identificar y determinar las expectativas que implican
dicha mejora.
Ambas herramientas de evaluación:
autoevaluación (self evaluation) y evaluación externa
(peer review) no sólo constituyen un elemento de profundización
en la cultura evaluativa de la calidad sino que también
aportan credibilidad sobre los procesos de evaluación
institucional.
Las actuaciones desarrolladas,
en este sentido, garantizan el impacto real de las decisiones
que la universidad adopte sobre la unidad evaluada.
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BIBLIOGRAFÍA
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