1. Introducción
2. Estudiantes de ELE en el mundo
3. La industria de ELE en España
4. Oportunidades y retos
Referencias bibliográficas.
1.- Introducción.
Los autores de
este trabajo dirigen un equipo de investigación que analiza el sector para
obtener una estimación de su valor económico y explorar las posibles medidas de
política económica y cultural que se podrían abordar para potenciar su
actividad y la generación de valor añadido y puestos de trabajo.
El español tiene
un papel singular por ser la lengua de una importante comunidad de países y,
también, por ser la de una potencia turística y cultural, hechos que explican
que el valor económico de la enseñanza del español supere, con mucho, el de
otras lenguas de países con niveles de población similares a España (caso de
Polonia) o con tradiciones culturales también muy influyentes en el mundo que
los convierten igualmente en potencias turísticas (caso de Italia).
El amplio
conjunto de países cuyo idioma oficial es el español y el elevado número de
personas que lo hablan en otros países da lugar a la existencia de economías de
red, cuyos beneficios se hacen superiores a medida que aumenta el número de
hablantes. Los costes de transacción entre los integrantes de una comunidad
lingüística son menores, facilitando, de esa manera, el comercio y la actividad
económica.
El interés en el
aprendizaje del español está relacionado con las posibilidades profesionales
que ofrece a los extranjeros que la estudien y con el interés en la cultura
española e iberoamericana. Por ello, puede afirmarse que el valor de nuestra
lengua está ligado a la prosperidad económica, no sólo de España, sino de los países
latinoamericanos y a su capacidad para ser países capaces de atraer inversiones
extranjeras y turismo.
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2.- Estudiantes de ELE en el mundo
El Instituto
Cervantes en su reciente Enciclopedia del
español en el mundo cifra en 14 millones el número de estudiantes de
español como lengua extranjera en el mundo, lo que la convertiría en la segunda
lengua más estudiada, por detrás sólo del inglés. [1] Son perceptibles una tendencia creciente de la demanda de español como lengua
extranjera tras el inglés y una necesidad cada vez mayor de profesionales de la
enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ELE).
La mayor parte de
estos estudiantes se concentra en América con más de siete millones de alumnos;
de ellos 6 millones están en Estados Unidos, en buena medida como consecuencia
de la creciente presencia demográfica, política y económica de los hispanos en
el país; y 1 millón en Brasil, donde la cifra podría llegar a 11 millones si se
hace efectiva la ley que estipula la introducción del español dentro de la enseñanza
secundaria. La segunda gran concentración se produce en Europa, donde el
español tiene un papel destacado y creciente como tercera lengua, tras el
inglés, en las enseñanzas secundarias y cuenta más de 3 millones y medio de
estudiantes (más de 2 en Francia y casi medio millón en Alemania).
Por otra parte,
según el estudio de
la Junta
de Castilla y León (2006), los estudiantes de ELE en el mundo multiplican por
100 el número de estudiantes que lo hacen en España. Esto hace que el margen
para el crecimiento de la enseñanza de ELE sea muy amplio, ya que la demanda
potencial es mucho mayor que la actual y siendo España ya una potencia
turística de primer nivel es posible canalizar una buena parte de esa demanda
potencial hacia nuestro país.
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3.- La industria de ELE en España.
El trabajo de
Bombarelli, Carrera y Gómez Asencio (2006) refleja los problemas existentes
para cuantificar el valor económico del sector. Estos problemas se derivan de
que el sector no aparece definido de manera independiente en las estadísticas.
Por ello, el Estado no dispone de información oficial de aquellas empresas cuya
actividad principal o única es ELE. Se hace preciso, por tanto, recurrir a otro
tipo de fuentes (menos oficiales, menos integradas, menos fiables, menos homogéneas,
etc.).
No resulta, por
tanto, fácil calcular cuál es el valor económico de ELE ni por el lado de la
oferta, dado que los cursos que se ofrece son, como se verá, muy heterogéneos,
ni por el de la demanda, pues los alumnos presentan perfiles muy diferentes por
lo que se dificulta el cálculo del gasto de un “alumno medio”.
Una dificultad
aparece inicialmente cuando se trata de saber cuál es la oferta de cursos de
ELE en España. En primer lugar, resulta difícil saber cuál es el censo total de
las empresas e instituciones que ofrecen cursos de español. Las estimaciones de
Berdugo [2] situaban la cifra de centros de enseñanza en
el curso 2004-2005 en una horquilla entre los 350 y 400 centros (140 centros
privados especializados en ELE, casi 200 academias generalistas de idiomas que
también ofrecían cursos de ELE, 40 universidades con actividad consolidada de
ELE, 20 Escuelas Oficiales de Idiomas y otros 20 agentes operativos
especiales). La expansión del sector es clara tanto en el sector privado como
el público. En el privado a través de la entrada progresiva de las academias
generalistas en el sector y en el público por la expansión de los cursos que
ofrecen las universidades, escuelas oficiales de idiomas, ayuntamientos,
comunidades autónomas, sindicatos y ONGs que desbordan claramente los datos
ofrecidos anteriormente, aunque los autores no pueden ofrecer todavía una
estimación alternativa. En cualquier caso, se observa un desarrollo importante
de cursos de ELE en el sector público y el tercer sector, cursos en su mayoría
sin fines de lucro, pero que también suponen empleo y demanda de materiales
docentes.
Una dificultad
adicional aparece cuando se trata de cuantificar el número de cursos ofrecidos
por estas instituciones. Berdugo estima 1.700 cursos para 2005, cifra que puede
acercarse a los ofrecidos en condiciones de mercado (no gratuitos). El análisis
de la base de datos del Instituto Cervantes “El español en España” (que tiene
el objetivo de ofrecer información sobre los cursos de ELE que otras instituciones
ofrecen en España) permite afirmar que existe una amplísima variedad de cursos
dentro de los más de 1.100 recogidos en la misma. Hasta 15 tipos de cursos diferentes, con
duraciones que oscilan entre 1 y 50 semanas, con intensidades desde una a 40 horas
a la semana.
Los precios por semana dependen primordialmente de la intensidad, pero
también del tema y oscilan entre 300 euros por semana para los cursos a medida,
los de español comercial o los de formación de profesores de español hasta 40
euros a la semana para los de redacción y estilo o pronunciación. Las
instituciones que participan en dicha base de datos suman, según su propia
declaración, un total de 115.909 alumnos, sin ninguna indicación del tipo de
cursos que han realizado ni de la duración de sus estudios. Dicha base sólo recoge los cursos de 167
centros de los más de 400 centros citados anteriormente, pero permite valorar
los datos ofrecidos por otros estudios. El de
la Secretaría General
de Turismo (2001) ofrece una estimación 130.000 alumnos de ELE en España para
2001, que es la misma cifra que maneja el de
la Junta de Castilla y León
(2006) para 2004, aunque debe tenerse en cuenta que este número de alumnos no
tiene por qué ser estrictamente comparable, al desconocerse lo cursado y la duración
de sus estudios. Por su parte, Berdugo estima cifras de 192.000 para 2005.
En cualquier
caso, todos los estudios revelan un importante aumento del número de
estudiantes en los últimos años, ya que el dato correspondiente a 1991 habría
sido de 54.000. El estudio de
la
Junta de Castilla y León (2006) considera prudente una
estimación de casi 240.000 alumnos en España en 2014, situando la estimación
optimista en 290.000 alumnos.
El estudio de
la Secretaría General
de Turismo (2001) ofrece una estimación del gasto de los “turistas idiomáticos”
en España. Los 130.000 estudiantes en el año 2000 hicieron un gasto total de
255 millones de euros. Idénticas cifras maneja el estudio de
la Junta de Castilla y León
(2006). Por otra parte, debe señalarse que, a partir de Bonete y Muñoz de
Bustillo (2006), se puede estimar el gasto total de los estudiantes Erasmus en
España, que estaría en un entorno de 140 millones de euros.
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4.- Oportunidades y retos
Una primera
oportunidad viene dada por la trayectoria de crecimiento del sector. En los
últimos años se ha venido prestando una atención muy particular a las
posibilidades económicas que ofrece ELE. Así, además de la expansión del
Instituto Cervantes y del apoyo del ICEX, diversas Comunidades Autónomas están
desarrollando proyectos relacionados con la promoción de la enseñanza del
español (Comillas en Cantabria, Gobierno de
La Rioja, Junta de Castilla y León, entre las
públicas; Fundación de
la
Lengua en Castilla y León entre las privadas).
No debe olvidarse
que el uso de un idioma tiene características de bien público, en el sentido de
que es un “servicio” de consumo no rival (es decir, el uso por un hablante del
mismo no supone una merma del uso que puede hacer otro, muy al contrario es un
beneficio) y no excluible, no se pueden establecer mecanismos de acceso
selectivo para limitar el número de hablantes (por lo que un proveedor privado
no se puede apropiar de los beneficios de la difusión del mismo). Esta
característica da lugar a que a los beneficios globales de la expansión de un
idioma no puedan ser apropiados por los agentes privados y, en esas
condiciones, su inversión en la difusión del mismo será inferior a la óptima,
ofreciendo, por tanto, las condiciones para una participación del Estado y de
instituciones sin fines de lucro.
Sin embargo, y
aunque el sector ELE está en clara expansión, las expectativas que los gestores
han depositado en los proyectos creemos que no acaba de encontrar un reflejo en
la realidad. En concreto, desde
la Fundación de
la Lengua se ha llegado a afirmar que ELE puede ser
el “petróleo de Castilla y León”, cuando su peso en el PIB de
la Comunidad Autónoma
es del 0,12 por 100 (aunque este valor cuadriplica el 0,03 por 100 que supone
en el conjunto de España) sin capacidad real de actuar como motor de la
economía de la región, aunque multiplicase sus estudiantes.
En este entorno
de inversiones públicas en el sector y de grandes expectativas, es
especialmente importante un análisis de las condiciones profesionales de los
profesores. En efecto, no se trata sólo de cuántos alumnos y cuántas empresas
hay, sino de saber si esta actividad está generando también puestos de trabajo
de alto valor añadido y si se está formando profesionales que pongan la base de
esa industria. La capacidad del sector para generar empleo, valor añadido y, en
definitiva, bienestar, va a depender de manera crucial de su capacidad para
crear puestos de trabajo estables y bien
remunerados para los profesionales formados específicamente en ELE. Existe un
amplio campo para el desarrollo de políticas públicas dirigidas al empleo de
profesores de ELE.
Aunque los
profesores son sólo una parte de todos los trabajadores en el sector, el
análisis realizado en Bombarelli, Carrera y Gómez Asencio (2006) permite
afirmar que predominan contratos temporales y a tiempo parcial, con elevada
estacionalidad, carencia de enseñanzas regladas y requisitos para trabajar en
el sector. Del mismo modo, se puede afirmar que no existe una carrera
profesional y que la relativa juventud y feminización del sector son
indicadores de la limitada valoración profesional del mismo. Existe, pues,
margen para actuaciones de dignificación académica y profesional de ELE. Una
primera línea de actuación muy clara en este campo pasa por la regulación pública
de los estudios de ELE (por ejemplo, la qué titulación necesaria para poder
impartir los cursos, la creación de un colegio profesional de profesores de ELE
o la creación de un convenio específico).
Del mismo modo,
ELE podría ser incluida dentro de los llamados “Nuevos yacimientos de empleo”
favoreciendo una implicación de las administraciones públicas en diversas
líneas de políticas activas de empleo.
Otra de las
oportunidades que ofrece el sector se deriva de la existencia de clusters o aglomeraciones industriales
en el sector. Se considera que existe un cluster cuando existen externalidades positivas derivadas de la concentración en el
espacio de empresas productoras y clientes en un determinado sector de
producción. Esta concentración facilita la transmisión de información y, por
tanto, la negociación con proveedores y clientes, y la formación de un mercado
de mano de obra cualificada que facilita la implantación de nuevas empresas.
Estas características parecen estar
presentes en Salamanca y de ello se pueden derivar implicaciones de política
económica y la posibilidad de desarrollar políticas “industriales” específicas
para este sector, que podrían también ser aplicadas en otras zonas.
Un reto reside en
conseguir que esté disponible información sobre el sector. Una primera línea de actuación se refiere a la necesidad de
disponer de datos confiables sobre el verdadero tamaño del sector. Las
dificultades expresadas en el texto en cuanto a la medida (derivadas, en buena
medida, de la heterogeneidad de los estudiantes y los cursos ofertados)
dificultan esta tarea, haciendo necesario nuevos esfuerzos de cuantificación.
No obstante, esta cuantificación no será posible si no se crea una institución
(del tipo Observatorio de ELE) percibida
por todos los actores como positiva que recabe estos datos garantizando la
confidencialidad de cada uno de los datos individuales. A partir de esta
información se podría diseñar mejor el apoyo a las empresas para la
profesionalización del sector. En la promoción internacional de sus actividades
existen claras economías de escala y fallos del mercado por lo que existe un
importante margen de actuación pública y acción colectiva para reforzar el
atractivo del estudio del español y la imagen de España y de los otros países
hispanohablantes como destino para el aprendizaje de ELE.
Un segundo reto
se refiere al Programa Erasmus, ya
que se ha mostrado supone una cifra muy importante de potenciales y reales
estudiantes de español. En las prioridades del periodo presupuestario 2007-2013
existe un compromiso de
la UE
de duplicar el número de alumnos que reciben becas del programa. Sería
importante que el Ministerio y las CC.AA. apoyen a las universidades en este
proceso para que España pueda seguir liderando el mercado. Hay que intentar, de
forma paralela a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior en
España, conseguir que los alumnos vengan no sólo a cursar estudios de
licenciatura o grado, sino también estén presentes en los estudios de posgrado
en las universidades españolas.
Un tercer reto
reside en la racionalización de esfuerzos en la oferta de español para
inmigrantes, ya que múltiples instituciones públicas (ayuntamientos,
comunidades autónomas), sindicatos y ONGs están ofreciendo cursos para la
enseñanza de ELE, dirigidos tanto a niños como a personas en edad de trabajar.
Dado que las medidas que faciliten la integración de los inmigrantes en la
sociedad española resultan una prioridad, hay margen para una mayor
coordinación de esfuerzos y para que estos recursos sean usados de manera más
eficiente y alcancen los mejores resultados.
Finalmente, y
dado que el español es un activo compartido de toda
la Comunidad Iberoamericana,
existe un amplio margen para Actuaciones
globales entre las que pueden figurar: a) acuerdos para la realización de
actividades de promoción y/o enseñanza de ELE de forma conjunta entre países
iberoamericanos, ya sea a través de una institución como el Instituto Cervantes
u otra creada ad hoc con similares
características; b) como quiera que los alumnos de ELE en los países
hispanohablantes suponen sólo un 1 por 100 de los que estudian ELE en el mundo,
y la mayoría lo estudian en sus países de origen, los contactos de índole
diplomática y política para facilitar la oferta de enseñanza de ELE dentro de
las enseñanzas regladas (de primaria, de secundaria, universitaria) en los
países de origen puede ser decisiva para la expansión del sector en España y
la Comunidad Iberoamericana;
c) defensa conjunta del español en organismos internacionales; y d) creación de
una acreditación iberoamericana de calidad en la enseñanza de ELE con un nivel
de exigencia similar al estándar internacional marcado por la empresa Eaquals.
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Referencias bibliográficas.
Bombarelli, M.E.; M. Carrera y J.J. Gómez Asencio (2006)
“La industria del español como lengua extranjera en España”. Ponencia.
Seminario internacional El valor
económico del Español: una empresa multinacional, Montevideo (Uruguay), de
octubre de 2006.
Instituto Cervantes (2006) Enciclopedia del español en el mundo, Instituto Cervantes-Plaza y
Janés, Madrid.
Junta de Castilla y León (2006) Plan del español para
extranjeros 2005-2009, Junta de Castilla y León, Valladolid.
Secretaría General de Turismo (2001) “El turismo
idiomático en España”, Colección de Estudios de Productos Turísticos,
Turespaña, Madrid.
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Resumen:
El español tiene
un papel singular por ser la lengua de una importante comunidad de países y,
también, por ser la de una potencia turística y cultural, hechos que explican
que el valor económico de la enseñanza del español supere al de otras lenguas y países. El interés en el
aprendizaje del español está relacionado con las posibilidades profesionales
que ofrece a los extranjeros que lo estudien y con el interés en la cultura
española e iberoamericana.
Palabras clave:
Lengua española, enseñanza español, economía.
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Abstract:
Spanish plays a special role since it is the mother tongue of an important group of countries and also because it is the language of an important sector in the tourist and cultural industry. This explains why the economic value of the teaching of Spanish is higher than that of other languages and countries. The interest in learning Spanish is associated with the professional opportunities available to foreigners who study it and with the interest in the Spanish and Latin American Cultures.
Key Words:
Spanish language, teaching of Spanish, economy.
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